10/7/11

NOSTALGIA


Vuelve a reinar la luz,
de nuevo nace el día
y brotan en mi alma
aquellas tus caricias.

Es imposible estar
alegre mientras vivas
tan lejos, ay, de mí,
sin verme en tu sonrisa.

Caen las horas mudas
llenándome de acíbar
el corazón y el alma:
¡Qué soledad más íntima!

Pregunto por tí al viento,
al mar y a la campiña
y como necios callan
mientras mi paz se agita.

Estás dentro de mí
y lejos de mi vista:
Así vivir, muy duro,
tan sólo de poesía.

Amor de mis entrañas,
te invoco de rodillas
y beso sin rozarte
la flor de tus mejillas.




AÑORANZA


Añoro el pueblo y su vivir tranquilo,
el campo alegre y las rizadas aguas,
el viento caprichoso en los sembrados
y la adorable paz de la montaña.

El tímido poeta se revela
entre paredes tétricas que sangran,
y come el pan del reprimido llanto
quedos los ojos, la vergüenza en llamas.

¿Qué importa ser magnate,
lacayo o no ser nada,
triunfar o n o si al fin y al cabo
se muere atornillado entre murallas?

Hecho de menos
el repicar sin fin de las campanas,
y el grito de los niños
jugando por la plaza;

y al rudo anciano
que me hablaba
con ritual acento
de la vega y la solana;

y a la menuda abuela corva
que narraba
las travesuras mías
de niño por la casa;

y al amigo pastor,
y a la muchacha
menuda a quien un día
con pasión incipiente yo besara.

Añoro el pueblo,
la ciudad me cansa:
Aquí caminos hechos
de lúgubres ventanas,
de máquinas frenéticas
y hombres de visión rasgada.

Aquí se nos va desnutrida
sin remedio el alma;
se pierde el sentido de lo bello
y donde había amor hay amenazas.

Han robado el aliento a nuestra vida
y un ¡ay! desgarrador hiriente avanza.




LAS AGUAS QUE TE CUBRIAN

Era un río mi cariño
ansioso por darte alcance:
Un cantar en cada gota
henchido de amor errante.

Y tú a lo lejos clamabas:
--"Ya llega el agua a mi cauce;
ya las rodillas me cubre;
ya el pecho, el rostro,¡que salte
el agua tuya a mi cuerpo
que quiero de tí inundarme,
curar en tí mis heridas
y ser libre como nadie...!"

Era un río mi cariño
ansioso por darte alcance.
Hoy han bajado las aguas
y no te encuentro en el cauce;
mas, en la húmeda arena
quedó tan fija tu imagen,
que nunca podrán borarla
ni las crecidas más grandes,
ni los vientos más airados,
ni juntos todos los males.

Les dejo su Web para que lo visiten, escribe con el alma.

http://franciscona.blogspot.com/