10/11/14

Desamor

Cuando tu cuerpo es nieve
Perdida en un olvido deshelado,
Y el aire no se atreve
A moverse por miedo a lo olvidado;
Y el mar, cuando se mueve
E inventa otra postura,
Es sólo por sentirse de este lado
Más ágil de recuerdos y amargura.

Cuando es ya nieve pura,
Y tu alma señal de haber llorado,
Y entre cartas y besos
Amarillos suspiras porque, al verlas,
No te serán ya ésos
Más que -pendientes de los ojos- perlas;
Y las rosas ilesos,
Y los blancos sin roce,
Entre cintas desnudas, enterradas,
Reavivan el goce
Triste de ver ya frías, desamadas,
Las prendas y el amor que aún las conoce.

Entonces a mí puedes
Venir, llegar, oh, pluma que deriva
Por los aires más solos:
Yo tenderé y tiraré hacia arriba,
Altos sueños, mis redes,
Para que eterna, si antes fugitiva,
Entre mis alas, no en mis brazos, quedes.

Autor: Blas de Otero