22/6/11

ARMISTICIOS


Desde este lado de la trinchera no puedo ver
el corazón oculto del sepulturero.
Sería real la metralla que se instala
en el ébano de los escudos del alma;
eso sí es sobresalir en las zanjas de las malas hierbas.
Porque ahí radica la pistola acompañada de la estaca,
tu mensaje enrevesado bajo el aguacero;
ahí sobrevive el jardín del mar que abdujo los abonos.





Podrías dirigir las yemas de tus largos dedos
a las gruesas alambradas de eléctricas amenazas;
y aún me encontrarías en la encrucijada polvorienta
de aquel combatiente sin norte en los bolsillos.
Pues en ello se engendran donceles y doncellas de largas cabelleras,
con un propósito curioso: recobrar los cascabillos
que ya fueron deshonrados por los fusiles.





No sabrías prometerme una Arcadia de gloria
en las escaras soportadas por los cultivos;
ni sabrías devolverme la cómplice mirada
del acuerdo restringido que nos hace fratricidas.





¡Ahí asoma ya la cabeza huesuda con su laringe partida!
¡Esconded los hongos en los jarrones de porcelana de vuestros pechos!
La frágil oración del asesino tórnase contacto a distancia
con la blanca enseña del arrojo en polvo.





¡Hunde tus suspiros en el bargueño desvencijado de quienes nubes te insuflaron!
La pala destripa diálogos que los aires aspiran.



Te habría esperado si me hubieses querido sin semblante ajado por mondas de discordia.
Te consta que mi vida equivale al tobogán
al que tu sangre sube para, al fin, lavar la mía en un abrazo.





¿Qué razón va por encima de la tragedia de asumir tu suplicio
y atarlo a mi cadera para impedir tu caída?





La mejor causa ganada: salvar el Tú mientras se enreda el Yo en los surcos del viento.
La peor causa perdida : el holocausto del cachorro en honor de la Fiera Corrupia.



Desde este lado del fin del tiempo no puedo ver el kilómetro cero
del alto el fuego.





¡Maldito seas, vendado Amor, que el Odio revuelves
en los embalses túrbidos
de tensión apaciguada!


Les dejo su Web para que lo visiten.